Prenafeta Jenkin, SergioGonzález S, PabloSalamanca M., LoretoFacultad de Humanidades y EducaciónEscuela de Periodismo2021-01-182021-01-182001http://repositorio.unab.cl/xmlui/handle/ria/17544Tesis (Licenciado en Periodismo)La naturaleza nunca le regala nada a nadie; todo lo vende. Sólo en la abstracción de los ideales se pueden tomar decisiones sin provocar alguna consecuencia. La frase no nos pertenece. Es del gran Ralp Waldo Emerson y queremos que nos sirva de guía y reflexión para iniciar un estudio sobre la actual ocupación humana del Parque Nacional Torres del Paine, visitado cada día por un mayor número de turistas. Sin embargo, la belleza escénica y de la biota del parque nos regalan un espectáculo que comienza ya a mostrar sus secuelas. Estuvimos allí en dos temporadas. Uno de los tesistas lo hizo en dos veranos consecutivos, en tanto su compañera sólo en la última de las jornadas. Nuestra estada no fue aquella del turista que gasta rollos de películas y maldice los días nublados, sin indagar en los pormenores de la geología, hidrología, fauna, flora, glaciología y ecología del vasto paraje. Si bien llevamos nuestras cámaras, comenzamos nuestro viaje con muchos meses de antelación. Buscamos la bibliografía más extensa, usamos el internet para dialogar con científicos, historiadores y funcionarios de organismos internacionales, de tal forma de familiarizamos con la historia, las bondades y dificultades de la reserva. Llegamos a la XII Región con nuevas preguntas y respuestas. En Punta Arenas divisamos algunas, en Puerto Natales otras, pero aquellas que exigía nuestro análisis presencial las comenzamos a dilucidar entre el viento, la lluvia y el barro, sorteando complejos senderos, haciendo equilibrio sobre troncos para alcanzar la otra ribera de un río amenazador, deteniéndose luego de largas horas de duro caminar con mochilas, libretas de apuntes, cámaras fotográficas, encuestas y otras necesidades. Con todo el material y la experiencia a cuestas, presentamos ahora el producto de nuestra investigación. Hemos aprendido mucho y queremos compartir de forma objetiva lo que otros lamentablemente nunca alcanzarán a conocer: un pedacito del paraíso que clama por racionalidad en su manejo, por apoyo científico en la forma como mostrarlo, por respeto a lo que allí puso Dios como una ventana para el disfrute y no para el abuso de la naturaleza. Todo lo que vamos a conocer está en nuestras retinas: las recuas de guanacos y sus chulengos; las garzas, los zorros; las lengas y sus primos Nothofagus inclinados por el viento como suplicando perdón; el coirón que roe los tobillos pidiendo espacio para que los roedores no sean molestados en sus guaridas. Pero también los ríos y los lagos y lagunas de nombres extraños pero de singular belleza. Y por cierto vimos al hombre: al que guarda los envoltorios de sus alimentos los deposita en lugares adecuados y aquel que ensucia sin contemplación y estampa en cada piedra y farellón su nombre. Creemos firmemente en la factibilidad de un desarrollo sostenible y en el crecimiento económico, pero también en la urgencia de proteger la biodiversidad, y en la necesidad de reformas a la actual legislación hecha para conservar la naturaleza. No hemos escrito este trabajo para agradar, sino para provocar un debate al más alto nivel, el que estimamos debe iniciarse en el seno de la universidad y de nuestras aulas.esParques NacionalesTurismoChileOcupación del EspacioDesarrollo SustentableCrecimiento EconómicoProtección del Medio AmbienteParque nacional Torres del Paine. turismo sustentable o lenta depredación?Tesis