Viveros López, MarioOtero Nieto, Sofía delFernández Pieri, PelayoNeumann Collyer, VivianOrtíz Estay, AndrésFacultad de Humanidades y Educación2022-10-112022-10-112012https://repositorio.unab.cl/xmlui/handle/ria/24222Tesis (Magíster en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional)La capacidad para el mejoramiento de un establecimiento escolar depende, de manera relevante, de equipos directivos con liderazgos distribuidos que contribuyan activamente a dinamizar, apoyar y animar su desarrollo, de manera que puedan construir su capacidad interna de mejora. En este final de la modernidad, las condiciones de ejercicio de la dirección, con distinto grado de incidencia según cada país, están cambiando significativamente (autonomía de escuelas, rendimiento de cuentas, presión por los resultados). Como tendencia general, de un modelo burocrático centrado en la gestión se tiende a una dirección pedagógica, encaminada al incremento de los aprendizajes y de los resultados del centro escolar. Se está, como dice Bill Mulford (2006), en una “edad de oro” del liderazgo, siendo objeto de una atención sin precedentes. Agotados tanto los modelos de planificación racional de reformas externas como los modelos burocráticos de gestión escolar, se vuelve a confiar en los propios establecimientos y en sus líderes para generar internamente sus procesos de mejora. El cambio en el siglo XXI es crear escuelas que aseguren a todos los estudiantes en todos los lugares, los conocimientos considerados imprescindibles para insertarse socialmente y para desplegar al máximo sus potencialidades de desarrollo personal. La dirección de la escuela está para hacer lo posible, en priorizar sus tareas para el logro de las metas. A su servicio se han de poner la autonomía, los apoyos y recursos suplementarios. Cuando la dirección de la escuela se centra en la gestión de la enseñanza, la responsabilidad por los aprendizajes del alumnado queda diluida; cuando su misión es garantizar el éxito educativo de todo su alumnado, esta responsabilidad es central. También en los países iberoamericanos, de acuerdo con las orientaciones reflejadas en la literatura internacional, es pasar de una dirección limitada a la gestión administrativa de las escuelas a un liderazgo para el aprendizaje, que vincula su ejercicio con los logros académicos del alumnado y con los resultados del establecimiento educacional. Por estas razones, el liderazgo educativo o dirección pedagógica de las escuelas se está constituyendo, en el contexto internacional, en un factor de primer orden en el mejoramiento de la educación. Diversos informes internacionales ponen de manifiesto que el liderazgo marca una diferencia en la calidad del aprendizaje. Así, el Informe McKinsey (Barber & Mourshed, 2007) señala que un buen liderazgo escolar es un factor determinante de la calidad de la educación, para lo que se deben seleccionar y formar excelentes directivos. En el año 1962 bajo la reforma educacional chilena se crea el centro educacional n°2 de Valparaíso, a cargo del director señor Carlos Sotomayor Marín. En el año 1969 cambia de denominación a centro de enseñanza media n°2 “humanista científico”, por decreto 2375/70 del año 1970 se trasforma en liceo de hombres n°4 de Valparaíso. En el año 1974...esLiderazgo EducacionalRendimiento AcadémicoEducación MediaMejoramiento de logros y resultadosChileFactores del liderazgo distribuído, que influyen en la mejora de los logros escolares del Liceo Politécnico José Francisco VergaraTesis