La importancia de la intervención y los modelos de solución de conflictos en materia de familia desde la visión de la abogacía
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Fecha
2019
Autores
Profesor/a Guía
Facultad/escuela
Idioma
es
Título de la revista
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Editor
Universidad Andrés Bello
Nombre de Curso
Licencia CC
Licencia CC
Resumen
Tradicionalmente el ejercicio profesional del abogado guardaba relación únicamente
con la preparación y defensa de un juicio. Sin embargo, este concepto ha ido
evolucionando en conjunto del estudio del derecho, y sobre todo con el estudio de las
ramas más sociales del derecho, como lo son: el derecho laboral y de familia.
En este último caso, el derecho de familia ha sido ejercido por los abogados como si
fuera una actuación casi “mecánica”, de presentar escritos y esperar la decisión de un
juez que resuelve un conflicto familiar. De tal manera, que existía un procedimiento
muy distinto al que tenemos hoy en día, muy similar al de los juzgados civiles,
consistente en la predominancia de escritos tras escritos, sin tener la oportunidad de
conversar directamente con el magistrado. Sin embargo, en caso de preguntarse, ¿las
partes podían expresar sus pretensiones en una audiencia? De ninguna manera, para
eso estaban sus abogados. Es más, ¿existían audiencias? Solo comparendos de
conciliación, en que abogados interactuaban entre ellos con un actuario que moderaba
y sin tener mayor conocimiento técnico en materias de familia e infancia. Y sobre esto
último, ¿el derecho de los niños, niñas y adolescentes de ser oídos en audiencia sobre
temas que tienen trascendencia con ellos se ejercía? Eso, mejor ni pensarlo.
Los problemas antes señalado, tiene relación con la poca importancia que se le daba al
derecho de familia e infancia por nuestro legislador, siendo tramitados en Juzgados de
Menores que por décadas tramitaban causas familiares, que tardaban años y cuyos
jueces fallaban conforme a derecho positivo, es decir, solo lo que la ley dice.
Afortunadamente, el derecho de familia y de infancia ha reconocido la importancia y
trascendencia del respeto de los niños, niñas y adolescentes que en un principio se
estudiaban como verdaderos “objetos” o “bienes” de las relaciones jurídicas, muy diferente al día de hoy, ya que son tratados como verdaderamente son: sujetos de
derechos.
Este cambio jurídico en el estudio de la infancia, tiene concordancia con los tiempos
en que se viven, cuyas medidas deben ajustarse a los mecanismos políticos vigentes de
cada época. En tal caso, encontramos en las últimas décadas de la humanidad,
organismos que velan por la seguridad de los niños como Unicef y la proclamación de
tratados internaciones que protegen expresamente los derechos del niño, como es la
Convención Internacional sobre los Derechos del Niño siendo el tratado mayormente
ratificado por los distintos Estados. Dicha Convención sobre los Derechos del Niño ha
sido ratificado por Chile en el año 1990, siendo un texto ampliamente aceptado por
nuestros jueces, juristas y abogados, y que también ha tenido una importante
recepción en otras profesiones como los trabajadores sociales o psicólogos de
especialidad infanto-juvenil.
Ahora bien, cabe preguntarse ¿cómo ha afectado este nuevo tratamiento de la infancia
en el ámbito del derecho de familia? ¿Qué impacto ha tenido esta transformación del
derecho de infancia en el ejercicio de la abogacía? ¿Cuál es el nuevo enfoque del
abogado de familia en el sistema judicial actual?
Todas las respuestas serán analizadas en el presente trabajo, pues preliminarmente
podemos sostener que, el Derecho de Familia e Infancia se entiende como un “derecho
social” que va más allá de un conjunto de leyes, sino que adopta principios que se
volverán fundamentales en materia legislativa y jurisprudencial, pues el principio del
interés superior del niño producirá cambios profundos, como la erradicación de los
Juzgados de Menores por los Juzgados de Familia, cambios procesales en la tramitación
consistentes en audiencias orales con presencia del mismo juez que conoce y resuelve
del caso, y lo más importante, que al derecho de familia que era una materia
exclusivamente de la carrera de Derecho, se vuelve una materia interdisciplinaria con
el estudio asociados de Psicología, Trabajo Social, Mediadores Sociales, entre otros.
Con todo lo anterior, han generado cambios profundos en el derecho de familia y que
repercuten en el nuevo actuar del abogado que se desenvuelve en esta área, ya que no basta con la comprensión de los preceptos legales de familia, sino que debe adecuarse
a desarrollar intervenciones, mediaciones, interactuar con nuevos agentes como es el
mediador y consejero técnico, siendo cada vez, la abogacía un estudio complementario
y dependiente de otras disciplinas.
Finalmente, abordaremos los nuevos desafíos que tiene el abogado de familia en la
construcción de una nueva realidad profesional, debiendo tener conocimientos y
nociones nuevas, que están muy alejadas de las aulas tradicionales en que se imparte
Derecho, pues tendrá que buscar un modelo propio de intervención con su cliente y
demás actuaciones judiciales, y deberá conocer estrategias de modelos de solución de
conflictos que han apoderado de todos los Juzgados de Familia del país, y que
concluiremos con el resultado de los modelos más utilizados y efectivos en estos
tribunales.
Notas
Tesis (Magíster en Intervención Socio-Jurídica en Familia)
Palabras clave
Derecho de Familia, Chile