La Hípica y el teletrak en los últimos 10 años : ¿una apuesta a la modernización?

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Fecha
1997
Idioma
es
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Editor
Universidad Andrés Bello
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Licencia CC
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Resumen
El contexto de este trabajo sobre la actividad hípica se centra en nuestro país y abarca los hipódromos centrales que conforman el Club Hípico y el Hipódromo Chile en Santiago, el Valparaíso Sporting Club en Viña del Mar y el Club Hípico de Concepción en la octava región. Estas sedes hípicas concentran lo más importante de las actividades en torno al caballo de carrera. En ellos se encuentran los mejores ejemplares y la mayor cantidad en entrenamiento, con destacadas bolsas en premios y la mayor cantidad de profesionales especializados en la materia. Además, en estos últimos diez años, estos centros han aumentado significativamente su emisión de apuestas por la Red Teletrak. Creada en 1985 por Pablo García de la Huerta, este avance estratégico de transmisión televisiva en vivo de los programas de carrera respondió al esfuerzo conjunto del Club Hípico de Santiago y el Hipódromo Chile en un proyecto a corto plazo que buscó aumentar el acceso del público, y por ende, el beneficio económico que otorgan las apuestas de fantasía. Los primeros 3 años de vida fue una explosión de crecimiento económico que alcanzó el 70% para luego aumentar en forma gradual hasta llegar el año 1995, y finalmente registrar una leve baja en los años 1995 y 1996. Paralelamente, los soportes del elevage nacional se concentran en varias etapas y profesiones que comienzan con el nacimiento. Los criadores de caballos de carrera son controlados por el Stud Book de Chile y produce un promedio anual de dos mil 500 nacimientos al año. A los dos años de edad, en su gran mayoría son vendidos al mejor postor en remate público. Cerca del 40% son defendidos por sus criadores al no alcanzar el precio mínimo que cubre su costo de producción El futuro de estos potrillos es su entrenamiento bajo la supervisión de un preparador el cual domestica al ejemplar y lo guía con el propósito de aprovechar su disposición genética para ser un corredor. En este proceso participan: Veterinarios, que se preocupan de la salud; el Amanzador que lo deja en condiciones de aceptar montura y rienda (obedecer al bocado); el Capataz, encargado de manipular los alimentos y remedios como también de supervisar la labor de los Cuidadores que tiene a su cargo cada ejemplar y le atienden en su limpieza, comida, galope y paseo. Para evaluar los adelantos en su proceso de entrenamiento, los ejemplares son sometidos en forma periódica a trabajos de velocidad con la dirección de un jinete los cuales son controlados bajo el rigor del crono (reloj). Cuando sus registros son satisfactorios debuta en la pista para iniciar luego su campaña en las pistas rentadas del país. Estas son las características y los pasos básicos que por tradición se cumplen en nuestro elevage nacional para animar las carreras de fina sangre. En los últimos diez años, la incorporación del Teletrak, el aumento de carreras y caballos fina sangre, y el impulso económico por concepto de apuestas otorga un marco interesante en una nueva etapa en el desarrollo de esta actividad en nuestro país.
Notas
Tesis (Licenciado en Periodismo)
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